El Centro de Investigación de Recursos y
Consumos Energéticos (CIRCE) de la Universidad de Zaragoza ha propuesto la
creación de un sello de calidad para el vino fabricado de forma sostenible,
tras el estudio de mercado que ha realizado en el sector vitivinícola europeo.
Una iniciativa que forma parte del proyecto Eco-ProWine, coordinado por CIRCE,
y en el que participan Austria, Bulgaria, España, Grecia, Italia y Portugal.
El objetivo del proyecto Eco-ProWine es
mejorar la eficiencia energética en todas las etapas del proceso de producción.
De este modo, se minimizará el impacto ambiental de su fabricación mediante la
reducción del consumo agua en un 30 %, de materias primas como los
fertilizantes en un 25 %, y de la generación de residuos y emisiones de CO2,
en un 40 % y un 20% respectivamente.
Además, CIRCE ha realizado un estudio de
mercado en los seis países de la Unión Europea que participan en el proyecto
para conocer la opinión de los consumidores, expertos y productores de vino
sobre un etiquetado que refleje el grado de sostenibilidad de su proceso de
fabricación.
